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Las tarifas de embarque en el mercado entre EE.UU. Continental y Puerto Rico son las más bajas en el Caribe

Los empleados de CROWLEY suscriben esta carta al Pueblo de Puerto Rico para que se conozca la verdad

sobre la Ley de Cabotaje y nuestros empleos.

 

Comprometidos con el éxito de Puerto Rico

 

Con un compromiso de 60 años uniendo a Puerto Rico y los Estados Unidos, Crowley Maritime desea

profundamente que Puerto Rico supere los desafíos financieros actuales. Nosotros apostamos que

Puerto Rico saldrá exitoso. Estamos invirtiendo casi medio billón de dólares en nueva infraestructura en

nuestro Terminal de Isla Grande y en nuevos barcos de la más alta calidad y avanzada tecnología para

servir exclusivamente a la Isla. Una economía puertorriqueña saludable es crucial para nuestra

compañía y para los cientos de empleados puertorriqueños de Crowley en la Isla y en los Estados

Unidos.

Acciones fundamentales son necesarias para mover a Puerto Rico hacia una economía de crecimiento.

Hace sentido brindarle a Puerto Rico acceso al Capítulo 9 del Código de Quiebras. Tal cambio pondrá en

efecto un mecanismo eficiente para restructurar cierta deuda gubernamental, el mismo proceso que se

encuentra disponible para otras jurisdicciones en Estados Unidos. Más allá, se necesitan cambios

urgentes, a nivel federal y en Puerto Rico, para estimular inversión en el sector privado y la creación de

empleos en la Isla.

 

Lo que no se necesita y haría daño serio a Puerto Rico, es externalizar a otros países el servicio marítimo

entre Puerto Rico y Estados Unidos mediante la derogación de la Ley Jones, comúnmente conocida

como la Ley de Cabotaje. Como demuestra la tabla a continuación, las tarifas de embarque en el

mercado entre EEUU Continental y Puerto Rico son las más bajas en el Caribe:

 

La tabla refleja el promedio combinado de las tarifas de carga en dirección norte y carga en dirección sur cobradas por Crowley durante un periodo de seis meses sobre toda la carga en contenedores moviéndose entre los EEUU Continental y las Islas indicadas. Las tarifas han sido estandarizadas a TEU (medida que significa “Unidad Equivalente de Veinte Pies”, comúnmente utilizada para describir la capacidad de barcos y terminales portuarios) y puestas en un índice para evitar la divulgación de información actual sobre tarifas.

La tabla refleja el promedio combinado de las tarifas de carga en dirección norte y carga en dirección sur cobradas por Crowley durante un periodo de seis meses sobre toda la carga en contenedores moviéndose entre
los EEUU Continental y las Islas indicadas. Las tarifas han sido estandarizadas a TEU (medida que significa “Unidad Equivalente de Veinte Pies”, comúnmente utilizada para describir la capacidad de barcos y terminales portuarios) y
puestas en un índice para evitar la divulgación de información actual sobre tarifas.

Una de las razones principales de lo anterior es que utilizamos equipo de mayor capacidad en

Puerto Rico que en otros países. El sistema de transportación marítimo internacional – barcos,

contendedores, puertos – está diseñado y limitado para contenedores de 20 y 40 pies. Sin embargo,

barcos en el comercio entre Puerto Rico y Estados Unidos están diseñados especialmente para

transportar contenedores de 53 pies para que sea compatible con el sistema de autopistas

estadounidense. El uso de equipo de mayor capacidad ayuda a satisfacer las necesidades de

nuestros clientes en Puerto Rico, los cuales se benefician de un transporte más barato y eficiente.

 

 

 

 

El puertorriqueño promedio no ahorrará nada derogando la Ley Jones. La Ley Jones requiere que

ciudadanos americanos construyan y operen los barcos en el comercio doméstico, lo cual crea empleos

para puertorriqueños y conciudadanos americanos. El trabajo marítimo (como otros empleos) podría

realizarse de forma más barata al externalizarlo a trabajadores de otros países. Sin embargo, existen

tantos factores que impactan los precios en la Isla – energía, impuestos, transporte terrestre,

almacenamiento, renta, tamaño del mercado, y muchos otros – que la porción de costos atribuible a la

Ley Jones es mínima en comparación. Cualquier potencial ahorro de externalizar los empleos marítimos

a otros países ni siquiera sería notable.

Por otra parte, la derogación de la Ley Jones perjudicaría la economía puertorriqueña. Puerto Rico

necesita más empleos en el sector privado, no menos. La Ley Jones provee miles de empleos

puertorriqueños tanto en las embarcaciones como en Puerto Rico y en los Estados Unidos. Estos son

empleos con salarios que generan contribuciones sobre ingresos y miles de empleos indirectos.

La derogación también pondría en riesgo otros beneficios de la Ley Jones. Algunas de las mayores

inversiones actuales de infraestructura en Puerto Rico, incluyendo casi un billón de dólares en mejoras

del Terminal de Isla Grande y nuevos barcos, dependen de la Ley Jones. Además, la manufactura y otros

negocios de exportación en la Isla se benefician de las tarifas de retorno extremadamente bajas de

Puerto Rico a EEUU Continental. Esas tarifas correrían peligro al cambiar la Ley Jones. Finalmente,

Puerto Rico al presente tiene servicios de transportación marítima dedicados y confiables, algo mucho

mejor que los servicios irregulares y poco confiables que se proveen a otros destinos del Caribe.

Crowley está comprometido con Puerto Rico. Tenemos fe en los puertorriqueños y sus líderes. Estamos

colaborando para juntos encontrar e implementar soluciones reales a los desafíos financieros actuales.

También debemos advertir contra propuestas engañosas o exageradas – como la eliminación de

empleos marítimos puertorriqueños mediante la derogación de la Ley Jones – que realmente hacen más

daño que bien.